Una empresa madrileña está probando una forma de convertir los datos de un simulador de vuelo en un plan de entrenamiento individual. La startup 40º West desarrolla un programa con inteligencia artificial que analiza cada sesión, localiza las áreas en las que un piloto necesita mejorar y propone ejercicios ajustados a esas necesidades. El proyecto se presentó en las instalaciones de European Flyers, en el aeródromo de Cuatro Vientos.

La idea no consiste simplemente en añadir una conversación automática a una clase. El punto de partida son los resultados que produce el entrenamiento en el simulador. A partir de ellos, la herramienta organiza una secuencia de prácticas y puede incluir situaciones a las que el alumno todavía no se haya enfrentado. La información difundida por la Comunidad de Madrid atribuye a este sistema un papel de apoyo a la formación continua de las tripulaciones y a la mejora de la seguridad.

Del ejercicio común al plan individual

Un simulador permite repetir maniobras y escenarios sin trasladar esas prácticas a un vuelo real. La aportación que describe 40º West está en utilizar los datos de cada ejercicio para decidir qué conviene trabajar después. Dos alumnos pueden completar la misma sesión y recibir propuestas distintas si sus resultados muestran necesidades diferentes.

Ese planteamiento puede ayudar a ordenar la formación, pero la comunicación oficial no detalla cuántos pilotos han usado ya la plataforma, qué indicadores concretos analiza ni qué evaluación independiente ha superado. Tampoco anuncia que la herramienta sustituya a instructores, examinadores o procedimientos reglados. La información disponible la presenta como un apoyo para personalizar ejercicios y mantener el seguimiento del aprendizaje.

La empresa trabaja también sobre tareas administrativas asociadas al cumplimiento normativo y a las auditorías de las compañías aéreas. Según el balance regional, determinados procesos que antes podían prolongarse durante tres meses pueden resolverse en menos de una semana mediante la automatización. La comparación se refiere a esas tareas concretas y no al tiempo necesario para formar o habilitar a un piloto.

Una de las 70 empresas del programa RETECH

40º West ha participado durante ocho meses en RETECH, un programa de la Consejería de Digitalización por el que han pasado 70 empresas. La iniciativa se financia con fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y se organiza en tres nodos especializados: salud, tecnología verde y sector aeroespacial.

El acompañamiento incluye formación, asesoramiento y oportunidades de contacto con inversores, socios y posibles clientes. En el caso de esta empresa, el vínculo con el nodo aeroespacial encaja con una solución concebida para el entrenamiento de pilotos y para procesos internos de operadores del sector.

El anuncio permite conocer la función general del software y el marco público que ha apoyado su crecimiento, pero deja cuestiones abiertas antes de valorar su implantación a mayor escala. Entre ellas están el alcance de las pruebas, la supervisión humana de las recomendaciones, la protección de los datos del entrenamiento y la validación exigible en un ámbito regulado.

Por ahora, el hecho comprobado es más acotado: una startup del ecosistema madrileño ha desarrollado una herramienta que usa información de simulación para proponer ejercicios personalizados y agilizar tareas administrativas. Su evolución dependerá de las pruebas, de la aceptación de los profesionales y de las obligaciones de seguridad y cumplimiento que correspondan en cada uso.