
La tuneladora Mayrit ha excavado ya más de 2.500 metros en las obras de ampliación de la línea 11 de Metro de Madrid. La máquina trabaja las 24 horas del día y los siete días de la semana y se dirige hacia el próximo hito técnico del recorrido: el encuentro de los dos frentes de excavación en la futura estación de Palos de la Frontera.
El avance se produce después de completar el tramo entre Comillas y Madrid Río. La información difundida por la Comunidad de Madrid sitúa el inicio del recorrido de Mayrit el 26 de marzo. Desde entonces, la tuneladora ha instalado cerca de 1.500 anillos de hormigón y ha retirado más de 170.000 metros cúbicos de tierra.
Perforar y revestir en una misma secuencia
La máquina no se limita a abrir un hueco en el terreno. A medida que perfora, coloca las piezas de hormigón que forman el revestimiento estructural definitivo del nuevo túnel. Este proceso mecanizado permite consolidar la infraestructura casi al mismo ritmo al que avanza la excavación.
El dato de los 1.500 anillos ayuda a entender esa doble tarea. La obra crece hacia delante y, al mismo tiempo, deja protegido el tramo que queda detrás de la cabeza de corte. La comunicación oficial compara el volumen extraído con unas 70 piscinas olímpicas, una equivalencia orientativa que sirve para representar la magnitud de los 170.000 metros cúbicos retirados.
La actividad continua exige turnos de distintas especialidades. Ingenieros, operadores, mecánicos, topógrafos, geólogos, personal de logística y equipos de seguridad se relevan para mantener los sistemas en funcionamiento. La nota regional no detalla el número de trabajadores asignados a cada turno ni el rendimiento diario de la máquina, por lo que no es posible convertir los datos acumulados en una previsión exacta de llegada.
Qué será el cale de Palos de la Frontera
El siguiente objetivo es el cale, el momento en el que dos frentes que avanzan de manera independiente se encuentran bajo tierra. En Palos de la Frontera, la operación requerirá ajustar la trayectoria con una precisión de centímetros después de recorrer centenares de metros por el subsuelo de la capital.
Para controlar el proceso, la obra utiliza miles de sensores y puntos de seguimiento. Estos dispositivos observan en tiempo real el comportamiento de la tuneladora, el terreno y los edificios situados sobre el trazado. La finalidad descrita es detectar variaciones y verificar que la excavación se mantiene dentro de los márgenes de seguridad previstos.
La información publicada no fija una fecha concreta para el cale ni anuncia todavía la entrada en servicio de este tramo. El avance acumulado confirma el punto alcanzado por la tuneladora, pero no sustituye al calendario completo de pruebas, instalaciones ferroviarias y puesta en marcha que deberá acompañar a una infraestructura de Metro.
Cinco estaciones avanzan también en superficie
Mientras Mayrit continúa bajo tierra, hay trabajos simultáneos en las futuras estaciones de Comillas, Madrid Río, Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal, además de otras infraestructuras asociadas al proyecto. La coordinación de esos frentes permite que la ampliación no dependa únicamente de la velocidad de la tuneladora.
La futura línea 11 se plantea como un eje diagonal de movilidad para conectar distintos puntos de la red. En esta fase, el dato comprobable es el progreso físico de la excavación: más de 2,5 kilómetros perforados, cerca de 1.500 anillos colocados y más de 170.000 metros cúbicos de material extraído desde finales de marzo. El siguiente paso visible será el encuentro de los túneles en Palos de la Frontera, cuando la planificación técnica lo permita.





