La Real Iglesia Parroquial de Santiago y San Juan, en Madrid, ha sido declarada Bien de Interés Cultural por el Consejo de Gobierno regional. La protección alcanza un templo que reúne obras y elementos procedentes, en parte, de las antiguas iglesias medievales de Santiago y San Juan Bautista, desaparecidas antes de la construcción del edificio actual.

La parroquia es además punto de partida para quienes realizan el Camino de Santiago desde Madrid, una función que la información regional sitúa desde 1997. Esa dimensión convive con su uso religioso y con un conjunto artístico formado durante siglos, por lo que la visita patrimonial debe respetar siempre los horarios, el culto y las condiciones de acceso del templo.

Un edificio de Juan Antonio Cuervo

El inmueble es obra del arquitecto Juan Antonio Cuervo. Su fachada recupera la referencia de una planta de cruz griega y el campanario conserva piezas de orígenes distintos: la campana mayor procede de la antigua iglesia de San Juan Bautista, dos medianas pertenecieron a la de Santiago y la más pequeña llegó desde Chinchón.

Buena parte del interés está en los bienes muebles, algunos anteriores al edificio. Entre las pinturas figuran *Santiago a caballo en la batalla de Clavijo*, realizada por Francisco Rizi en 1657, y *Bautismo de Jesús*, de Juan Carreño de Miranda, fechada en 1682.

La iglesia custodia también la talla de la Beata Mariana de Jesús, de Julián de San Martín, y un *San Juanito* con el Cordero a sus pies. Esta última obra ha sido atribuida por distintos autores a Pedro Roldán o a Luisa Roldán, La Roldana. La atribución no es única y conviene conservar esa cautela en lugar de presentar una autoría definitiva.

Un órgano del siglo XVIII y piezas trasladadas

El conjunto incluye un órgano del siglo XVIII procedente de la iglesia de San Juan y adaptado al espacio actual. Pinturas, esculturas, campanas y órgano ayudan a explicar que la protección no se reduzca a la arquitectura: el valor cultural reside también en los objetos reunidos y en su relación con los templos que los precedieron.

La declaración BIC establece un marco de protección, pero no significa que todas las piezas puedan visitarse a cualquier hora ni que el edificio se convierta en un museo independiente. La gestión práctica corresponde a la parroquia y a las administraciones competentes conforme a la normativa patrimonial.

Más de dos millones para actuaciones en toda la región

En 2026, la Comunidad de Madrid prevé aportar 2.038.500 euros a actividades de conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico de la Iglesia Católica mediante un convenio con la provincia eclesiástica. Esa cifra financia intervenciones en distintos municipios y diócesis; no es un presupuesto reservado íntegramente para Santiago y San Juan.

Entre las actuaciones citadas están la fachada de la calle General Castaños de la iglesia de Santa Bárbara y la cubierta de la Basílica de la Asunción, en Colmenar Viejo. También se prevén trabajos en Campo Real, Olmeda de las Fuentes, Valdemoro, Navalcarnero y el Cerro de los Ángeles, entre otros lugares.

La declaración reciente reconoce la singularidad de un templo madrileño que conserva memoria material de edificios anteriores. Su interés turístico nace de ese patrimonio y de su vínculo con el Camino, pero su conservación exige distinguir la protección jurídica, los proyectos regionales de restauración y el funcionamiento cotidiano de una parroquia viva.