El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la tramitación de las ordenanzas fiscales de 2027 con dos cambios que afectan a los recibos de propietarios y a la tasa de residuos. El proyecto inicial plantea reducir el tipo general del IBI del 0,414 % al 0,4 % y modificar el cálculo de la Tasa de Gestión de Residuos para incorporar la calidad de la separación en los barrios. Ninguna de las dos medidas equivale todavía a una ordenanza definitivamente aprobada ni permite calcular de antemano el recibo de cada vivienda.

El IBI del 0,4 % sigue pendiente de aprobación definitiva

La Junta de Gobierno aprobó el proyecto inicial el 15 de octubre. El tipo general propuesto pasaría del 0,414 % vigente en 2026 al 0,4 % en 2027. Es una reducción de 0,014 puntos porcentuales. Para visualizar la diferencia, con una base catastral idéntica de 100.000 euros, el cálculo del tipo general bajaría de 414 a 400 euros, es decir, 14 euros. La cuenta es una comparación matemática, no una previsión del recibo de una persona concreta.

El importe individual depende del valor catastral que corresponda al inmueble y de las bonificaciones aplicables. También conviene separar esta rebaja anual del ahorro acumulado que el Ayuntamiento atribuye a sus reducciones desde 2019. El consistorio estima que el nuevo tipo supondría 31,2 millones de euros menos en el conjunto de recibos del próximo año. Ese cálculo agregado no indica cuánto se ahorrará cada titular.

La propuesta afecta al tipo general urbano y no elimina otros elementos de la liquidación. El propio Ayuntamiento prevé mantener las bonificaciones del IBI para familias numerosas, que varían según el valor catastral y la categoría familiar. Por eso, para comparar dos recibos reales habrá que conocer la base del inmueble y las circunstancias del contribuyente, además de confirmar que el texto definitivo conserve el tipo planteado.

El paso dado por la Junta de Gobierno es inicial. El Ayuntamiento abrió un periodo de información pública de treinta días naturales para examinar los expedientes y presentar alegaciones. El anuncio municipal de ese trámite indica vigencia del 16 de octubre al 16 de noviembre. Después deberá completarse la aprobación de las ordenanzas y su publicación. Hasta entonces, el 0,4 % es el tipo incluido en el proyecto para 2027, no el tipo que ya rige los recibos.

La tasa de residuos incorpora la separación por barrios

El proyecto de la Tasa de Gestión de Residuos añade a la parte variable un coeficiente relacionado con la calidad de separación de cinco fracciones: resto, envases de plástico, metal y brik, biorresiduos, papel y cartón, y vidrio. Según la explicación municipal, la tarifa total combina una cantidad básica vinculada al valor catastral del inmueble con otra por generación. Para esta segunda parte se consideran la cantidad de residuos, el número de personas empadronadas y los datos de separación de los 131 barrios de la ciudad.

La modificación plantea que el comportamiento de separación de cada barrio influya en ese componente. No significa que cada vivienda vaya a recibir una medición individual de lo que deposita en los contenedores. La información publicada por el Ayuntamiento atribuye el cálculo de la calidad a datos por barrio elaborados con el Parque Tecnológico de Valdemingómez. El resultado individual seguirá dependiendo también de la parte básica, de la generación que se asigne y del valor catastral.

La tasa ya combina tarifas básicas y de generación. La información tributaria municipal para 2026 explica que la parte de generación se estima con datos por uso catastral, tramo de valor y zona homogénea asociada al distrito. El proyecto para 2027 incorpora la calidad de separación como otro parámetro, de modo que el cambio consiste en añadir ese factor al cálculo. No es una tarifa completamente nueva ni una cuantía uniforme para todos los hogares.

El Ayuntamiento estima que el recibo medio de la tasa en 2027 será de 143 euros, una cifra que califica de prácticamente igual a la de 2026. Es una media comunicada por el consistorio y no garantiza que cada casa pague esa cantidad o mantenga su recibo. La fórmula puede producir importes distintos según la vivienda y el barrio. Una cobertura de prensa publicada el 21 de octubre también destaca que el municipio prevé comparar el reciclaje entre barrios, pero los porcentajes comunicados para algunos barrios describen datos de separación, no un descuento individual que pueda aplicarse directamente a una factura.

Qué pueden consultar los vecinos antes del recibo de 2027

Durante el trámite de información pública, cualquier persona interesada puede consultar los expedientes y presentar alegaciones por los registros admitidos por el Ayuntamiento. El edicto fija el plazo general de treinta días naturales y el portal municipal mantiene el expediente accesible. La documentación permite revisar cómo se propone calcular la tasa y qué cambios se prevén para el IBI antes de que se cierre la tramitación.

Para estimar el IBI de un inmueble concreto, el dato decisivo es su valor catastral, junto con las bonificaciones que puedan aplicarse. En la tasa de residuos también importarán el uso y valor catastral del inmueble y los criterios de generación y separación definidos para el barrio. La cifra media de 143 euros sirve para describir la previsión municipal del conjunto, pero no sustituye a la liquidación individual.

El cambio más claro del proyecto es la bajada propuesta del tipo general del IBI. En la tasa de residuos, la novedad está en cómo se ponderará la separación, mientras que la media anunciada se mantiene prácticamente al nivel de 2026. El recibo efectivo de 2027 solo podrá conocerse cuando termine la tramitación y se aplique la normativa definitiva a cada inmueble.