
El Ayuntamiento de Madrid anunció el 19 de octubre la adjudicación de dos parcelas municipales para desarrollar 95 viviendas colaborativas dirigidas a personas mayores. El proyecto prevé 55 unidades en Sanchinarro, distrito de Hortaleza, y otras 40 en Ciudad Lineal. Los terrenos suman cerca de 8.700 metros cuadrados y se cederán mediante concesiones demaniales gratuitas de 75 años.
Las propuestas seleccionadas corresponden a la Cooperativa La Colina, en Hortaleza, y a Meridiano Uno Sociedad Cooperativa Madrileña, en Ciudad Lineal. La decisión concreta quién podrá desarrollar cada proyecto y fija el destino residencial de las parcelas. Los proyectos están en fase de desarrollo, de modo que las 95 unidades no son hogares terminados ni plazas disponibles para entrar ahora.
Dos parcelas en Sanchinarro y Ciudad Lineal
En Hortaleza, el terreno está en la calle de Isabel Clara Eugenia, en el cruce con la avenida del Ingeniero Emilio Herrera, en el barrio de Sanchinarro. La Cooperativa La Colina plantea construir allí 55 viviendas sobre una parcela de 4.300 metros cuadrados. El solar de Ciudad Lineal se encuentra en la calle de Llanos de Escudero, junto a las calles de Emilio Ferrari, Santurce y Gutiérrez de Cetina. Meridiano Uno prevé 40 unidades en 4.387,5 metros cuadrados.
La suma de las superficies es de 8.687,5 metros cuadrados, en línea con los cerca de 8.700 que comunica el Ayuntamiento. La cifra de 95 viviendas resulta de sumar las 55 previstas en Hortaleza y las 40 de Ciudad Lineal. Las superficies se refieren a los terrenos adjudicados, no a los metros construidos de los futuros edificios.
El destino de los solares queda vinculado a construir, gestionar y administrar viviendas colaborativas para personas mayores. Las propuestas seleccionadas fijan así un uso concreto para terrenos municipales que estaban sin utilización y reservan su gestión a las entidades adjudicatarias.
Un hogar propio dentro de una comunidad
El cohousing senior combina alojamientos privados con instalaciones compartidas. Cada residente mantiene un espacio propio, mientras que las zonas comunes permiten organizar comidas, encuentros y actividades. En estos proyectos, los pliegos prevén viviendas independientes con cocina y baño, además de zonas como comedor, salas de estar, espacios polivalentes y jardines.
La organización también forma parte del modelo. Los residentes deben participar en las decisiones y en la gestión económica, organizativa y de los servicios comunes. La entidad responsable tendrá que contar con estatutos, normas de convivencia y un plan para organizar servicios, actividades y cuidados. Así, la convivencia no depende solo de compartir un edificio, sino de acordar cómo se mantiene y se utiliza lo común.
La normativa autonómica define estas viviendas como una opción para favorecer la autonomía personal y atender situaciones de dependencia. Para autorizar un centro de este tipo, más de la mitad de sus residentes debe haber alcanzado la edad de jubilación. Las demás personas residentes deben tener al menos 50 años. La regulación contempla excepciones para quienes tengan menos de 50 si viven en la misma vivienda colaborativa con una persona de 50 años o más y se mantiene el porcentaje exigido en el conjunto.
Los pliegos municipales añaden condiciones de accesibilidad. Al menos la mitad de las viviendas debe estar adaptada a personas con movilidad reducida y las zonas comunes también han de ser accesibles. La propuesta municipal incluye apoyo de servicios de atención personal y social para facilitar la permanencia de residentes que necesiten más ayuda. La regulación permite derechos de usufructo o habitación sobre las viviendas, sin propiedad individual de cada unidad.
Una concesión a largo plazo y proyectos pendientes
La licitación se publicó en 2025 para ceder gratuitamente parcelas municipales a entidades sin ánimo de lucro durante 75 años. La figura utilizada es una concesión demanial, que autoriza el uso del suelo para el fin establecido y durante un plazo concreto. El terreno no se vende. La entidad adjudicataria asume el desarrollo, la gestión y la administración del centro conforme a las condiciones del concurso.
Las adjudicaciones se formalizarán mediante concesiones por ese plazo. El hito conocido es la selección de las cooperativas y de sus propuestas. Después deberá formalizarse el uso de cada parcela y desarrollarse la construcción. La noticia no anuncia la apertura de las viviendas ni el inicio de obras, y los números publicados describen la capacidad prevista de los proyectos.
El diseño anunciado prevé edificios de bajo consumo, calificación energética A, uso de energías renovables y espacios exteriores ajardinados. Son características previstas para las futuras promociones. La construcción y el funcionamiento de cada centro dependerán de que las cooperativas materialicen sus propuestas dentro de las condiciones de la concesión. Por ahora, la decisión municipal convierte dos parcelas sin uso en proyectos residenciales concretos para mayores, con 95 viviendas planificadas en conjunto.