El Ayuntamiento de Madrid presentó el 19 de octubre la Guía Verde de Madrid, una publicación que reúne 36 espacios y actuaciones de referencia para explicar cómo la naturaleza forma parte del paisaje urbano. El recorrido combina parques históricos y jardines con bosques urbanos, huertos, refugios climáticos, cubiertas y fachadas vegetales y proyectos de restauración fluvial. La guía se integra en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 y se ha editado en español e inglés.

La selección reúne lugares que ya existen y actuaciones que siguen en marcha. Esa diferencia es central para leerla: junto al patrimonio natural consolidado, la publicación incorpora proyectos que todavía están cambiando la ciudad. El Ayuntamiento cifra en seis las iniciativas estratégicas en ejecución dentro de sus 36 referencias.

Una lectura amplia de los espacios verdes

La Guía Verde no reduce la naturaleza madrileña a los grandes parques. Incluye jardines históricos, zonas arboladas, bosques urbanos y huertos, pero también elementos menos asociados a un paseo, como cubiertas y fachadas con vegetación, refugios climáticos y espacios dedicados a favorecer la biodiversidad. La vertiente azul aparece en las actuaciones de restauración fluvial y en la relación de los espacios urbanos con el agua.

La mezcla permite reconocer funciones distintas. Un parque o un jardín puede servir para caminar y descansar, mientras que una cubierta vegetal o una fachada ajardinada incorpora vegetación a edificios y superficies construidas. Los refugios climáticos se relacionan con la búsqueda de lugares más favorables durante episodios de calor. Los proyectos de restauración fluvial, por su parte, sitúan los cauces y sus entornos dentro de la planificación ambiental de la capital.

La publicación utiliza planos, fotografías y ejemplos prácticos para mostrar esa variedad. El mapa ayuda a localizar los espacios y actuaciones incluidos, y el código QR ofrece acceso a información adicional. El Ayuntamiento anunció una tirada de algo más de 2.000 ejemplares, con distribución en las juntas municipales de distrito, centros escolares y oficinas de turismo.

Treinta zonas existentes y seis iniciativas en ejecución

De las 36 referencias, treinta corresponden a zonas verdes ya existentes y seis a iniciativas municipales. Entre los espacios consolidados figuran el Retiro, el parque Juan Carlos I y el parque San Juan Pablo II. Entre los ejemplos de proyectos en curso figuran el Paseo Verde del Suroeste, el paseo de la Castellana y el parque de Ventas.

También forman parte del recorrido el Bosque Metropolitano, Madrid Nuevo Norte, Parque Castellana y la Gran Vía del Sureste, entre las actuaciones que están contribuyendo a transformar el paisaje urbano. La inclusión de un proyecto en la guía no significa que sus trabajos hayan terminado. Seis iniciativas estaban en ejecución al presentarse la guía, de modo que el lector puede encontrar en una misma publicación espacios visitables y planes que continúan desarrollándose.

Esta distinción resulta útil al consultar la guía para organizar una salida. Los parques existentes permiten buscar un destino concreto, mientras que las actuaciones en marcha ofrecen una referencia sobre los cambios previstos o en curso en distintos puntos de Madrid. La publicación combina así una mirada al patrimonio natural presente con otra a la forma en que la ciudad proyecta ampliar o conectar sus espacios verdes. No plantea esos dos tiempos como equivalentes: conservar un jardín histórico y ejecutar una nueva infraestructura son tareas distintas, aunque ambas formen parte de la red ambiental de la capital.

El olmo de Castellana, un ejemplo de patrimonio vivo

La presentación de la guía tuvo lugar junto al olmo del paseo de la Castellana considerado el árbol viario vivo más antiguo de Madrid. Los especialistas sitúan su plantación y nacimiento alrededor de 1830. El ejemplar alcanza unos 18 metros de altura, tiene un perímetro de tronco de 3,8 metros y una copa de aproximadamente 14 metros de diámetro. Está protegido como árbol singular por el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997.

El olmo conecta el recorrido de la publicación con la historia de las calles arboladas. En 1849, el diccionario geográfico de Pascual Madoz contabilizaba 13.341 olmos en el viario madrileño, un 37,1 % del arbolado de calle de aquella época. La grafiosis redujo después la presencia de esta especie en España. La enfermedad causó la muerte de más de un millón de olmos en España.

En 2026 se cumplen cuatro décadas del inicio del Programa de Mejora Genética de los Olmos, en el que han colaborado el Ayuntamiento y la Universidad Politécnica de Madrid. El trabajo ha permitido identificar ejemplares resistentes a la enfermedad y recuperar progresivamente la especie. La presencia del olmo en la presentación aporta una referencia concreta para entender la parte histórica de la guía, mientras que las seis iniciativas en ejecución apuntan a actuaciones que todavía se están desarrollando.

Una guía pensada para consultar en distintos formatos

La edición bilingüe y el acceso mediante mapa y código QR permiten que la publicación se dirija tanto a residentes como a visitantes. El Ayuntamiento prevé que los ejemplares lleguen a equipamientos municipales, centros educativos y oficinas de turismo. La colaboración en su elaboración incluyó a la Universidad Politécnica de Madrid, la Real Academia de la Ingeniería, la Red Mundial de la Infraestructura Verde, Madrid Calle 30, Canal de Isabel II y la Fundación Juan XXIII.

La guía reúne, por tanto, referencias de escala y antigüedad muy distintas: desde un árbol que lleva cerca de dos siglos en la Castellana hasta proyectos urbanísticos y ambientales que siguen su curso. Para quien quiera conocer el patrimonio verde madrileño, su principal utilidad está en esa doble lectura. El plano permite situar espacios y actuaciones, mientras que las fotografías, los ejemplos y los contenidos enlazados por QR explican por qué cada lugar forma parte de la infraestructura natural y azul de Madrid.