
La primera edición de Escena Escorial estaba programada del 28 de agosto al 19 de septiembre de 2026 bajo la dirección artística de Alondra de la Parra. El nuevo festival reunía música, danza, teatro gestual y producciones escénicas en San Lorenzo de El Escorial y Zarzalejo.
Las actividades se repartirían entre el Teatro Auditorio y el Real Coliseo Carlos III, ambos en San Lorenzo, y el Teatro de la Antigua Mina de Zarzalejo. Antes de la apertura oficial, el pianista Grigory Sokolov ofrecería un recital extraordinario el 15 de agosto.
Una apertura con la JORCAM
Alondra de la Parra dirigiría Los colores de América el 28 de agosto. El concierto inaugural reunía a la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y al músico Thomas Enhco.
La dirección de De la Parra enlazaba el festival con su responsabilidad artística en la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid y en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial. La programación combinaba agrupaciones regionales con intérpretes y compañías internacionales.
En el siguiente tramo aparecería el guitarrista brasileño Yamandu Costa, tanto con una agrupación de cámara de la JORCAM como en el programa Ecos Latinos junto al Alexis Cárdenas Cuarteto. El violinista Nemanja Radulović presentaría El violín en llamas con el ensemble Double Sens y obras, entre otros compositores, de Vivaldi y Bach.
Esta noticia conserva el programa anunciado el 7 de agosto. No confirma que cada función se celebrase finalmente en la hora o condiciones previstas. Para una consulta histórica completa hay que contrastar el archivo del festival y, para una edición posterior, utilizar su calendario vigente.
Danza, Mahler y clown
El 3 de septiembre estaba previsto el estreno de Nascencia, nueva creación del Ballet Español de la Comunidad de Madrid bajo la dirección de Mónica Fernández. Un día después, la ORCAM y el Coro RTVE interpretarían la Sinfonía número 2, Resurrección, de Gustav Mahler.
Ese concierto contaba con Alondra de la Parra en la dirección y con la soprano Serena Sáenz y la mezzosoprano Gaëlle Arquez. El 5 de septiembre, Gabriela Muñoz, Chula the Clown, llevaría al escenario Perhaps, perhaps… Quizás, un espectáculo gestual sin palabras. Thomas Enhco ofrecería también En un instante en las terrazas del Teatro Auditorio.
La variedad de formatos obliga a consultar las condiciones de cada espacio. Un concierto sinfónico, una pieza gestual y una actuación al aire libre pueden tener aforos, duración, accesibilidad o restricciones distintas. La nota general no ofrece todos esos detalles.
Una Carmen trasladada a las redes sociales
El 12 de septiembre se anunciaba el estreno en España de @Carmen. The reel story. La producción trasladaba la historia de Carmen, de Bizet, al universo de las redes sociales.
Gaëlle Arquez encabezaba el reparto junto al tenor Arturo Chacón-Cruz y el barítono Tommaso Barea. La dirección musical correspondía a Alondra de la Parra y la escénica a Bárbara Lluch.
Describir la adaptación como vinculada a las redes sociales no permite anticipar su puesta en escena completa ni el tratamiento de la obra original. La valoración artística corresponde a la representación; el anuncio solo establece concepto, reparto principal y equipos de dirección.
Barenboim para la clausura
El último fin de semana comenzaría con Triple impacto, un programa de cámara del Trío Zénon con música de Felix Mendelssohn y Maurice Ravel. La clausura del 19 de septiembre quedaba reservada a Daniel Barenboim y la West-Eastern Divan Orchestra, formación fundada por el director junto a Edward Said en 1999.
El programa final reunía páginas de Wagner, Schubert y Beethoven: el Preludio y Muerte de amor de Tristán e Isolda, la Sinfonía número 8, Inconclusa, y la Sinfonía número 3, Heroica.
Las entradas y los abonos estaban disponibles en la web oficial del festival cuando se publicó el anuncio. Esa disponibilidad era temporal y no debe interpretarse como una venta abierta en la actualidad ni como garantía de localidades para todas las funciones.
La primera edición se planteaba como un foco cultural para el final del verano mediante tres sedes y una programación internacional. Su resultado real requeriría datos posteriores de funciones celebradas, asistencia y recepción. En agosto, lo comprobable era el calendario previsto, sus artistas anunciados y la voluntad de unir recursos regionales con nombres de alcance internacional.





