
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que el enlace directo entre la A-5 y la M-30 quedará cerrado en ambos sentidos desde el 10 de noviembre hasta el 23 de diciembre de 2026. El corte durará 43 días mientras se completa la conexión entre los túneles de ambas vías. La A-5 no se cerrará por completo: seguirá abierta en superficie con dos carriles por sentido. Quien utilice ese recorrido el martes 10 debería revisar el tráfico antes de salir, sobre todo durante las primeras jornadas.
El cambio afecta sobre todo a quienes utilizan el enlace directo entre el suroeste de Madrid y la M-30. La alternativa dependerá del origen, el destino y el sentido del viaje. Entre las rutas planteadas para evitar la zona están los desvíos por la avenida de Portugal y Batán, además de itinerarios por la M-40, la A-42 y la A-6.
La A-5 seguirá abierta en superficie
El cierre corresponde a la conexión entre la A-5 y la M-30, no a toda la autovía. Durante las obras se mantendrán dos carriles en cada sentido por el tramo en superficie. Eso permite seguir circulando por la A-5, aunque quienes necesiten incorporarse a la M-30 o salir de ella no podrán utilizar el acceso directo habitual.
La diferencia es importante para preparar el recorrido. Un viaje que solo atraviese la A-5 puede seguir por el trazado provisional, mientras que uno que dependa de la conexión con la M-30 tendrá que desviarse antes de llegar al enlace. El tránsito diario por este acceso ronda los 80.000 vehículos, por lo que el cierre puede afectar a un volumen alto de desplazamientos. Los primeros días requerirán especial atención mientras los conductores se familiarizan con los cambios.
El corte comenzará el martes 10 de noviembre y afectará al acceso durante las seis semanas siguientes. En los días posteriores, la circulación seguirá por la superficie mientras el acceso subterráneo permanece interrumpido.
La obra completará 172 metros de conexión
La fase prevista entre el 10 de noviembre y el 23 de diciembre permitirá completar el tramo que une los túneles de la A-5 y la M-30 bajo la avenida de Portugal. Los trabajos incluyen retirar la rampa actual, excavar alrededor de 7.000 metros cúbicos de tierra, instalar 142 vigas y cubrir un tramo de 172 metros.
El calendario anunciado mantiene el 23 de diciembre como fecha prevista para abrir el túnel. Ese día marca el objetivo de la obra y no debe interpretarse como una garantía de que el acceso vaya a estar disponible a una hora determinada. Antes de la apertura, el trazado necesita terminar los trabajos que conectan los dos túneles y completar las operaciones previstas para devolver el paso al tráfico.
La duración de 43 días ayuda a dimensionar el periodo de afección. Durante esas semanas el enlace no estará disponible en ninguno de los dos sentidos, pero la A-5 continuará con circulación superficial. Para organizar viajes recurrentes, la diferencia entre ambas condiciones importa más que un desvío puntual: un trayecto que use la autovía sin entrar en la M-30 no se ve afectado igual que otro que atraviese el enlace cada día.
Rutas para evitar el enlace
Los desvíos previstos llevan el tráfico por la avenida de Portugal y Batán. Para rodear la zona de obras desde otros puntos de Madrid, también se recomiendan corredores como la M-40, la A-42 y la A-6. La opción más adecuada depende de dónde empiece el viaje y de si el destino queda al norte o al sur de la M-30.
Antes de salir, conviene decidir si el trayecto exige llegar al enlace directo o si se puede continuar por la A-5 en superficie. Quien necesite cambiar de corredor puede comparar la ruta por la avenida de Portugal y Batán con los itinerarios de circunvalación por M-40, A-42 o A-6. No existe una alternativa única para todos los viajes, porque las entradas a la ciudad y los destinos locales no coinciden.
La recomendación práctica es evitar acercarse al enlace para buscar una salida sobre la marcha. Si el recorrido habitual cruza entre la A-5 y la M-30, hay que incorporar el desvío desde el origen. En los desplazamientos que solo utilizan la A-5, el dato relevante es que sigue abierta en superficie con dos carriles por sentido, aunque la circulación puede verse condicionada por las obras y la nueva conexión.
Refuerzos de transporte público y servicios de la zona
El plan de movilidad contempla refuerzos de hasta el 25 % en líneas de autobuses de la EMT, más servicio en las líneas 3 y 10 de Metro y autobuses interurbanos de mayor capacidad para municipios como Navalcarnero, Móstoles y Alcorcón. Las medidas buscan absorber parte de la demanda de los viajes afectados, aunque cada refuerzo se aplica a servicios y periodos distintos.
En el ámbito de Latina, la SE2 conecta Plaza Elíptica, Aluche y Cuatro Vientos. El plano y los horarios del CRTM muestran tres paradas por sentido. Esta ruta permite enlazar con la lanzadera durante las obras.
Quien dependa de una línea concreta debe revisar su recorrido y frecuencia antes de viajar. El refuerzo general anunciado para EMT, Metro y autobuses interurbanos no implica que todas las líneas tengan el mismo aumento ni que las modificaciones comiencen a la misma hora. La información publicada confirma medidas para el periodo de obras, pero no detalla un horario exacto para el comienzo del corte de la A-5.
Qué comprobar antes del 10 de noviembre
La obra empieza seis días después de la publicación del anuncio, por lo que todavía hay margen para preparar los viajes habituales. Si el destino requiere acceder a la M-30 desde la A-5, hay que escoger una ruta alternativa antes de llegar al enlace. Si el trayecto permanece en la A-5, la vía continuará abierta en superficie con dos carriles por sentido.
La conexión con la M-30 permanecerá cortada hasta el 23 de diciembre, según el calendario anunciado. La fecha de reapertura es una previsión de final de obra y podría depender de que terminen los trabajos y comprobaciones previstas. Durante el periodo intermedio, los conductores deberán seguir los desvíos y consultar las actualizaciones de transporte público, especialmente si combinan varios trayectos en Latina.
El martes 10, quien tenga que cruzar entre la A-5 y la M-30 debería salir con una ruta alternativa ya prevista. A partir de ese día, conviene separar el acceso directo cerrado del tramo de A-5 que sigue en servicio y ajustar cada viaje a su origen y destino.