
Las obras de Parque Ventas, la plataforma verde construida sobre la M-30 para unir peatonalmente Salamanca y Ciudad Lineal, alcanzaron el 70 % de ejecución el 9 de septiembre de 2026. La actualización sitúa el proyecto en su tramo final y mantiene como pieza central una cubierta de 197 metros que convertirá la fractura viaria en una continuidad urbana de 16.370 metros cuadrados.
No se trata solo de cubrir un segmento de tráfico, sino de crear un espacio público elevado con zonas de estancia, vegetación, juegos y actividad física. La operación busca que los vecinos puedan cruzar de un distrito a otro a pie sin rodear el nudo de Ventas y sin quedar expuestos a la circulación de la M-30.
Una conexión de 197 metros
La plataforma se extiende sobre la vía rápida a la altura de la plaza de toros y conecta ambos lados de la M-30. A 9 de septiembre de 2026, el proyecto municipal atribuye al parque 16.370 metros cuadrados. Ese dato aparece tanto en la comunicación institucional del Ayuntamiento como en la actualización televisiva de las obras, lo que ofrece una referencia común pese a los ajustes de diseño producidos desde las primeras presentaciones.
A 9 de septiembre de 2026, el grado de ejecución del 70 % indica que la estructura y buena parte de los elementos principales ya están resueltos, aunque falta completar aproximadamente una tercera parte del conjunto. El porcentaje pendiente de ejecutar es del 30 %. Ese margen engloba acabados, plantaciones, equipamientos y trabajos necesarios para que la superficie pueda funcionar como parque y no únicamente como cobertura estructural.
La longitud comunicada el 9 de septiembre de 2026 es de 197 metros. Informaciones publicadas en fases anteriores manejaron medidas diferentes, por lo que la cifra de esa actualización debe tomarse como referencia para el estado de la obra. La prudencia importa en una intervención que ha evolucionado desde el diseño inicial y cuyas dimensiones definitivas solo podrán certificarse con la documentación de ejecución.
Qué encontrará el vecindario
El parque incorporará una zona infantil cuyo diseño se inspira en el oso y el madroño, símbolos de Madrid. También se han anunciado áreas de calistenia, praderas, fuentes de agua potable, aseos, una cafetería y un pequeño auditorio al aire libre. La combinación busca que el espacio no sea únicamente un corredor de paso, sino un lugar donde permanecer y desarrollar actividades cotidianas.
La utilidad será especialmente visible para quienes se desplazan entre los barrios de Ventas y La Elipa y el entorno de la plaza de toros. La M-30 ha funcionado durante décadas como una barrera física: la nueva cubierta pretende reducir ese efecto mediante un itinerario peatonal continuo y una superficie ajardinada. El resultado dependerá de la accesibilidad de los recorridos, de la sombra que proporcione la vegetación y del mantenimiento del espacio después de la apertura.
El proyecto presentado en marzo de 2025 incluía 591 árboles y más de 48.000 arbustos, además de una inversión superior a 70 millones de euros. Esas magnitudes corresponden a la planificación difundida en 2025 y ayudan a medir la escala de la intervención, pero no sustituyen a la información sobre la ejecución de septiembre de 2026. El Ayuntamiento deberá detallar al finalizar las obras cuántos ejemplares se plantaron y cuál fue el coste certificado.
La obra y sus preguntas abiertas
Parque Ventas forma parte de una línea de actuaciones que cubren o transforman grandes infraestructuras para recuperar espacio peatonal. El propósito urbano consiste en coser dos distritos separados por una autovía y añadir una zona verde en un entorno muy construido. Sin embargo, la calidad del resultado no se medirá solo por los metros cuadrados inaugurados.
La experiencia de uso dependerá del ruido residual de la M-30, de la temperatura sobre la losa durante el verano, del crecimiento real de árboles y arbustos y de la facilidad para atravesar el parque a distintas horas. También contará la conexión con las aceras y calles existentes en ambos lados. Un parque elevado puede ofrecer una nueva centralidad barrial, pero necesita recorridos intuitivos y accesibles para que la cubierta cumpla su función de enlace.
La intervención ha despertado además un debate sobre su coste y sobre el efecto que una mejora urbana de esta escala puede tener en el mercado de la vivienda del entorno. El País recogió en marzo de 2025 dudas de especialistas y vecinos acerca del beneficio ecológico y de la presión inmobiliaria. Ese contraste no invalida la conexión peatonal, pero obliga a evaluar la obra con indicadores concretos: uso diario, superficie sombreada, supervivencia de la vegetación, calidad del aire y acceso de los residentes.
Del porcentaje a la apertura
Con el 70 % ejecutado a 9 de septiembre de 2026, los trabajos entran en una fase donde el progreso será cada vez más visible desde los barrios colindantes. El porcentaje no fija una fecha de apertura ni garantiza que todos los equipamientos estén disponibles al mismo tiempo. La comunicación municipal deberá precisar el calendario de remates, las pruebas de seguridad y la entrega de las distintas zonas.
Para Salamanca y Ciudad Lineal, el cambio más importante será disponer de una continuidad a pie allí donde la M-30 ocupa la conexión directa. Los 16.370 metros cuadrados no funcionan de forma aislada: su valor depende de cómo enlacen con calles, transporte público y recorridos vecinales. La cubierta de 197 metros ofrece la base física; los usos, la vegetación y el mantenimiento determinarán si se convierte en un parque de proximidad.
La actualización del 9 de septiembre de 2026 deja una fotografía clara y verificable: la obra está al 70 %, la plataforma alcanza 197 metros y el futuro espacio público ocupa 16.370 metros cuadrados. Falta completar la construcción y comprobar que la promesa de unir dos distritos se traduce en un recorrido cómodo, verde y cotidiano.