
Los hoteles de la Comunidad de Madrid registraron 2.165.029 pernoctaciones en agosto de 2026, un 2,36 % más que en el mismo mes del año anterior. El avance superó al del conjunto nacional, que fue del 1,4 %, mientras los indicadores de precios hoteleros madrileños evolucionaron a la baja. El balance provisional del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicado el 22 de septiembre, contabiliza también 1.082.623 viajeros, un 5,54 % más que un año antes.
Los visitantes de fuera de España concentraron casi dos tercios de las noches
El número de viajeros y las pernoctaciones miden aspectos distintos. La primera cifra cuenta las entradas registradas por los establecimientos y no representa necesariamente personas únicas en toda la región. La segunda suma cada noche ocupada, de modo que una estancia de varios días aporta varias pernoctaciones. La estancia media regional quedó en dos noches por viajero.
Los viajeros residentes en el extranjero generaron 1.368.637 noches de hotel, alrededor del 63 % del total. Los residentes en España aportaron cerca de 796.000, aproximadamente el 37 %. El desglose de viajeros fue el siguiente. De los 1.082.623 viajeros, 628.006 residían fuera de España y 454.617 en el país. Esos dos grupos suman el total de visitantes registrado en la región. Así, el grupo internacional representó algo más de la mitad de los viajeros y una parte mayor de las noches.
La diferencia entre esas dos proporciones responde a la duración media de la estancia. Al dividir las noches de cada grupo por sus viajeros, el resultado se aproxima a 2,2 noches para los residentes en el extranjero y a 1,8 para los residentes en España. Son medias del conjunto regional, no una descripción de cada hotel o de cada visitante.
Las noches de residentes en el extranjero crecieron un 2,94 % respecto a agosto de 2025. Las de residentes en España aumentaron un 1,39 %. La dirección fue distinta a la del conjunto nacional, donde las estancias de viajeros residentes en España bajaron un 1,1 % y las de no residentes subieron un 2,8 %. La estadística describe esa diferencia entre mercados, aunque no explica por sí sola qué factores la produjeron.
En el acumulado nacional de enero a agosto, las pernoctaciones aumentaron un 1,5 % respecto al mismo periodo de 2025. El dato mensual madrileño no permite deducir el balance acumulado de la región, pero sí sitúa agosto por encima del crecimiento nacional tanto del mes como del periodo.
La ciudad de Madrid reunió cerca del 79 % de las pernoctaciones regionales
La capital concentró 1.708.606 noches de hotel, alrededor de cuatro de cada cinco de las registradas en toda la Comunidad. En la ciudad se alojaron 867.449 viajeros: 546.734 residentes en el extranjero y 320.715 residentes en España. La estancia media fue de 1,97 noches, casi dos días completos por persona.
La distancia entre viajeros y pernoctaciones vuelve a ser relevante en la capital. Los visitantes internacionales fueron cerca del 63 % de los viajeros de Madrid ciudad y sus estancias sumaron 1.184.735 noches. Los residentes en España aportaron otras 523.871, con lo que la suma de ambos grupos alcanza las 1.708.606 noches de la ciudad.
Madrid fue el segundo punto turístico de España con más noches hoteleras en agosto, por detrás de Barcelona, que registró 2.075.375. La comparación se refiere a puntos turísticos y no a comunidades autónomas. Sirve para situar el volumen de la capital en el mapa hotelero del mes, aunque no mide por sí sola el gasto total, la ocupación ni la oferta disponible en cada destino.
La ocupación por plazas fue del 55,92 % en la Comunidad
Los hoteles madrileños tuvieron 1.129 establecimientos abiertos durante agosto, un 4,15 % más que un año antes. La oferta estimada alcanzó 123.438 plazas, un 1,25 % más. La ocupación media por plazas se situó en el 55,92 % en la región y subió al 60,6 % durante los fines de semana.
La medición por habitaciones da otro resultado: el INE sitúa la ocupación regional en el 62,92 %. Las plazas cuentan camas ofertadas y ocupadas, mientras el indicador por habitaciones considera las habitaciones disponibles. No son porcentajes intercambiables, porque una habitación puede tener más de una plaza. Para valorar la actividad hotelera, conviene identificar siempre qué unidad mide cada tasa.
En la ciudad de Madrid, la ocupación por plazas alcanzó el 57,74 % y llegó al 62,12 % en fin de semana. Por habitaciones, el dato municipal fue del 64,48 %. Las tres tasas urbanas superaron a sus equivalentes regionales, aunque la diferencia no indica por sí misma una ocupación uniforme en todos los barrios o establecimientos.
El número de personas empleadas en los hoteles de la Comunidad fue de 17.546, un 5,42 % más que en agosto de 2025. El crecimiento de este indicador coincide con el aumento de establecimientos abiertos y de plazas ofertadas. La serie cuenta personal de los hoteles y no debe confundirse con el empleo de todas las actividades turísticas de la región.
Los precios hoteleros madrileños bajaron frente al alza nacional
El Índice de Precios Hoteleros (IPH) de la Comunidad de Madrid descendió un 3,3 % en tasa anual. Fue la caída más acusada entre las comunidades y ciudades autónomas. En el conjunto de España, el índice avanzó un 6,3 % respecto a agosto de 2025. La diferencia sitúa a Madrid entre los mercados que evolucionaron a contracorriente de la subida nacional.
Otros dos indicadores también quedaron por debajo del año anterior en la región. La tarifa media diaria por habitación ocupada fue de 116,89 euros, un 4,62 % menos. Los ingresos medios diarios por habitación disponible alcanzaron los 72,70 euros, un 4,97 % menos. La primera medida recoge la facturación por habitación que sí se ocupó. La segunda distribuye los ingresos entre las habitaciones disponibles y también depende del nivel de ocupación.
El IPH mide la evolución mensual de los precios que aplican los establecimientos hoteleros, mientras la tarifa media refleja cuánto ingresaron por las habitaciones ocupadas. No describen exactamente lo mismo y ninguna de las dos cifras equivale al precio de una reserva concreta. La categoría del alojamiento, la ubicación y las fechas elegidas pueden dar lugar a importes distintos de estas medias regionales.
Por tanto, el aumento de noches no se tradujo en una subida de esos indicadores de precios en Madrid. El balance combina más viajeros y más pernoctaciones con una ocupación media inferior a la capacidad ofrecida y con menores valores de IPH, tarifa media e ingresos por habitación disponible. Son señales diferentes del mismo sector y se interpretan mejor por separado.
El balance de agosto es provisional y se limita a los hoteles
El INE califica de provisionales los resultados de agosto. La Encuesta de Ocupación Hotelera mide la actividad mensual de establecimientos hoteleros. La recogida se organiza en periodos de siete días consecutivos seleccionados para cubrir el mes entre los establecimientos incluidos en la muestra. Los datos pueden actualizarse y no equivalen a un recuento exhaustivo de cada noche ocupada en tiempo real.
La estadística tampoco resume todas las modalidades de alojamiento turístico. Sus resultados sirven para observar la actividad de los establecimientos hoteleros, pero no se deben extrapolar directamente a apartamentos, viviendas turísticas u otras fórmulas. La cifra de pernoctaciones no representa a todas las personas que visitaron la región ni ofrece una medida completa de su gasto.
Agosto deja así dos lecturas compatibles: el volumen de viajeros y noches hoteleras aumentó frente al verano anterior, y los indicadores de precios aplicados en Madrid retrocedieron. La ocupación, la capacidad abierta y el tipo de alojamiento añaden contexto a esa comparación. El dato describe el mes cerrado y no permite anticipar por sí solo cómo evolucionarán las reservas durante el otoño.