EMT Madrid examinó a 1.431 aspirantes en IFEMA para cubrir nuevas plazas de conductor de autobús. La prueba, celebrada el 19 de septiembre, fue la segunda fase de un proceso selectivo de cuatro etapas. La convocatoria busca ampliar la plantilla que presta el servicio de transporte público en superficie de la capital.

El examen reunió preguntas teóricas sobre conocimientos profesionales, igualdad, prevención de riesgos laborales y aptitudes personales. Quienes superaran esta fase debían afrontar después una prueba práctica de conducción y, al final, un reconocimiento médico. El número de plazas y el calendario para publicar resultados y completar las incorporaciones seguían pendientes de confirmación.

Qué requisitos pide la convocatoria

La empresa municipal exige a los aspirantes el permiso de conducir de la clase D con al menos seis meses de antigüedad y el Certificado de Aptitud Profesional (CAP) en vigor. También deben acreditar al menos seis meses de experiencia en transporte de viajeros, tener el título de ESO o equivalente y conservar un mínimo de diez puntos en el permiso de conducir.

Los requisitos delimitan el perfil profesional que busca EMT. El permiso D habilita para conducir autobuses, mientras que el CAP acredita la formación profesional exigida para el transporte de viajeros. La experiencia mínima permite que el proceso se dirija a personas que ya han trabajado en este ámbito. La convocatoria también incluye pruebas de prevención y aptitudes, de modo que la selección no se decide solo por la experiencia al volante.

La condición sobre nacionalidad permite participar a personas españolas, ciudadanas de otro Estado miembro de la Unión Europea o con residencia legal en España, de acuerdo con la normativa de libre circulación de trabajadores. Los candidatos debían cumplir todos los requisitos fijados para el proceso. Haber llegado al examen no equivalía a obtener una plaza: faltaban la evaluación de esta prueba y las etapas posteriores.

Cuatro fases hasta la incorporación

El recorrido de selección combina el cumplimiento documental de los requisitos con pruebas teóricas y prácticas. Tras revisar quién reúne las condiciones, los candidatos realizan las pruebas escritas. La segunda fase incluye conocimientos profesionales, igualdad, prevención de riesgos laborales y competencias personales. Superarla abre el paso a la prueba de conducción, que permite evaluar la ejecución práctica del trabajo.

El reconocimiento médico cierra el proceso. Cada fase cumple una función distinta: comprobar que la persona cumple los requisitos de acceso, valorar conocimientos y aptitudes, revisar la conducción y confirmar la aptitud médica para el puesto. La nota del examen del 19 de septiembre no permite anticipar cuántos aspirantes llegarán a la prueba práctica ni cuántos acabarán incorporándose.

Tampoco se comunicó entonces una fecha para la publicación de resultados. Los aspirantes debían seguir las comunicaciones del proceso selectivo para conocer los siguientes pasos. La empresa no había concretado una fecha de incorporación ni un número final de contratos en los datos comunicados ese día, así que la cifra de participantes no debe confundirse con vacantes o altas.

La plantilla municipal y el servicio de autobuses

La convocatoria se enmarca en el refuerzo de conductores que EMT Madrid mantiene desde finales de 2019. La empresa había incorporado 2.392 profesionales durante ese periodo. De ellos, 240 se habían sumado en 2026 hasta septiembre, cinco procedentes de procesos de movilidad interna. En los tres años anteriores se habían incorporado 322 conductores en 2023, 369 en 2024 y 478 en 2025.

Estas cifras describen las incorporaciones realizadas, no el tamaño total de la plantilla ni el número de plazas de la convocatoria abierta. Tampoco permiten deducir cuántos trabajadores hacen falta para cada línea o turno. Sí muestran que la empresa ha mantenido procesos de entrada de personal durante varios años y que el servicio de autobuses depende de cubrir puestos de conducción de manera continuada.

Para los viajeros, una nueva convocatoria no se traduce de inmediato en más autobuses o frecuencias. Las personas seleccionadas deben completar el proceso, incorporarse y recibir la formación y organización correspondientes. La convocatoria busca reforzar el transporte público en superficie, pero no se vinculó a una línea concreta ni anunció cambios de horario.

Una convocatoria abierta a perfiles con experiencia

La participación de más de 1.400 personas refleja el interés que despertó esta selección municipal. La cifra tampoco indica cuántos aspirantes cumplían los requisitos iniciales o cuántos pasarían a la fase práctica. Para optar a las plazas no bastaba con disponer de un permiso de conducir ordinario: el proceso requería una licencia específica, CAP vigente y experiencia acreditada con viajeros.

El trabajo de conducción incluye el manejo de vehículos de gran tamaño en calles urbanas y la atención a quienes utilizan la red. La evaluación de conocimientos profesionales, prevención y aptitudes personales forma parte de la preparación para esa tarea. La conducción práctica y el reconocimiento médico añaden comprobaciones distintas antes de decidir las incorporaciones.

La siguiente información de utilidad para quienes participaron sería el calendario y el resultado de la segunda fase. El dato más concreto que dejó la jornada es la asistencia de 1.431 candidatos a IFEMA y el esquema de cuatro fases previsto por la empresa. Hasta conocer los resultados, no puede darse por hecho cuántos seguirán en el proceso ni cuántas personas acabarán reforzando la plantilla.