La tasa de recogida de residuos de Colmenar Viejo tendrá una rebaja del 47,08% en las liquidaciones de 2026 mientras siga vigente el acuerdo municipal que exime al municipio de ciertos costes de tratamiento. El Ayuntamiento volvió a explicar el alcance de la reducción el 29 de septiembre, cuando el periodo de pago de la tasa ya estaba abierto. Para los hogares, la medida se aplica a la liquidación sin necesidad de pedir esta rebaja concreta. Las bonificaciones por renta, tamaño de familia u otras circunstancias tienen requisitos propios y sí deben solicitarse.

La diferencia importa al revisar el recibo. La ordenanza publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid establece el porcentaje exacto, 47,08%, y señala que se aplica a todas las liquidaciones mientras se mantenga la exoneración de gastos. La tasa no queda reducida a cero. El descuento general tampoco sustituye las bonificaciones individuales que ya contempla el Ayuntamiento. Para visualizar el porcentaje, una cuota de 100 euros se reduce en 47,08 euros y quedaría en 52,92 euros, antes de aplicar cualquier otra bonificación que corresponda.

Qué reduce exactamente la ordenanza

La tasa financia la recogida, el transporte y el tratamiento de los residuos urbanos generados en los inmuebles de Colmenar Viejo. En junio, el Ayuntamiento publicó en el boletín autonómico la modificación definitiva de su ordenanza fiscal. La disposición adicional incorporada establece una reducción temporal del 47,08% de la cuota. El texto indica que dejará de aplicarse automáticamente si el consistorio vuelve a tener que asumir los gastos de los que ahora queda exento.

El acuerdo con la Mancomunidad de Residuos del Noroeste evita que el municipio pague determinados costes vinculados al vertido y al tratamiento de los residuos en el complejo ambiental situado en Colmenar Viejo. El Ayuntamiento relaciona esa exención con el hecho de que el municipio lleva décadas acogiendo el vertedero que recibe residuos de localidades del norte de la región. La modificación fiscal convierte ese ahorro de costes en una reducción para quienes pagan la tasa municipal.

El Consistorio calcula que el acuerdo permitirá ahorrar unos 70 millones de euros en veinte años. Esa cifra es una previsión municipal para toda la duración del convenio, no el ahorro de un hogar ni el importe que recibirá cada contribuyente. El efecto individual depende de la liquidación que corresponda a cada inmueble.

La ordenanza también ajustó algunos parámetros usados para calcular la tasa. En las viviendas, el componente específico parte de una base de 66,40 euros y se pondera según el número de personas empadronadas a 1 de enero. El componente básico depende del valor catastral del inmueble. Por eso no hay un importe único que pueda restarse a todas las facturas. La reducción porcentual se aplica sobre la cuota calculada para cada caso.

El pago de 2026 está abierto hasta noviembre

El calendario fiscal municipal fija del 2 de septiembre al 16 de noviembre el periodo para pagar la tasa de basuras, junto con el IBI y el impuesto sobre actividades económicas. Quienes tienen el recibo domiciliado tienen previsto el cargo ordinario el 1 de octubre. La rebaja general afecta a la liquidación correspondiente a 2026, pero cada vecino debe comprobar el importe final de su recibo y las fechas que le correspondan.

La información difundida ahora por el Ayuntamiento llega durante ese periodo de pago. La ordenanza ya estaba publicada y vigente desde junio, de modo que el anuncio del 29 de septiembre no crea una nueva reducción ni abre un trámite para solicitarla. Sirve para recordar el impacto de la modificación en el ejercicio en curso. Si un recibo no refleja la cantidad esperada, conviene revisar primero la liquidación y sus datos catastrales antes de dar por hecho que existe un error.

La tasa se calcula sobre inmuebles y no solo sobre viviendas habituales. El texto municipal la define como un tributo asociado a los residuos generados en los inmuebles del término municipal. Para los usos residenciales, la cifra de personas empadronadas influye en el componente específico. En los inmuebles no residenciales, el cálculo utiliza otros coeficientes ligados a la actividad y a la superficie del local. Estas diferencias explican por qué dos recibos de una misma localidad pueden tener importes distintos, aunque ambos se beneficien de la reducción temporal.

Las bonificaciones individuales requieren solicitud

La reducción del 47,08% se incorpora a las liquidaciones mientras siga activa la exoneración de gastos. Las bonificaciones de la ordenanza funcionan de otra manera. El calendario municipal indica que deben solicitarse cada año antes del 1 de abril y que se aplican en el ejercicio correspondiente. Ese plazo de 2026 ya terminó, por lo que la noticia no supone una reapertura para pedirlas ahora.

Entre las bonificaciones previstas están la exención de la cuota para personas propietarias o arrendatarias en situación de vulnerabilidad económica acreditada por los servicios sociales. También se contemplan rebajas para determinados inmuebles no residenciales con gestión privada de residuos, empresas de distribución alimentaria o restauración que acrediten sistemas de reducción del desperdicio, y viviendas habituales de familias numerosas o monoparentales. Cada supuesto exige cumplir condiciones y presentar la documentación que corresponda.

La existencia de esas ayudas no altera el carácter general de la reducción aprobada en junio. Para comprobar el importe de una liquidación concreta, el recibo municipal es la referencia práctica. Quien reúna condiciones para una bonificación adicional debe consultar los requisitos municipales y los plazos del siguiente ejercicio, porque la reducción temporal y las bonificaciones solicitadas se regulan por vías distintas.

El ahorro asociado al vertedero también depende de que continúe vigente el mecanismo pactado entre el Ayuntamiento y la Mancomunidad. Mientras se mantenga, la ordenanza aplica la rebaja a todas las liquidaciones. Si el municipio tuviera que asumir de nuevo los costes exonerados, la disposición establece que el descuento temporal dejaría de operar. La cifra vigente para 2026 es, por tanto, una reducción concreta y reglada, sujeta a la condición descrita en la propia norma.